Entrenamiento cognitivo digital: posibles beneficios duraderos en personas mayores con un trastorno leve

Mejorar en un ejercicio en pantalla no significa necesariamente desenvolverse mejor en la vida cotidiana. No obstante, un ensayo en adultos de 60 años o más con un trastorno neurocognitivo leve sugiere mejoras funcionales mantenidas tras 20 horas de entrenamiento cognitivo digital. El resumen disponible no permite cuantificar estos beneficios ni precisar la ventaja frente a los juegos comerciales.

Una persona mayor realiza un ejercicio cognitivo en un ordenador.
Gadgets y tecnologíaIlustración editorial, no es un dato del estudio.

Un ensayo centrado en la cognición y el funcionamiento cotidiano

El estudio, publicado el 1 de octubre de 2026, buscaba determinar si una mayor duración acumulada de entrenamiento cognitivo digital producía mejoras más duraderas. Incluyó a personas de al menos 60 años con un trastorno neurocognitivo leve, y no a una población de personas mayores sin un trastorno identificado.

Los investigadores describen un ensayo aleatorizado y doble ciego, con una implementación progresiva de las intervenciones, que comparaba el entrenamiento con un control activo compuesto por juegos informáticos comerciales. La cognición y el funcionamiento se evaluaron antes de la intervención, después de 10 y 20 horas, y durante el seguimiento.

El resumen indica que 67 participantes completaron el entrenamiento cognitivo digital y fueron evaluados. No precisa el número inicial de participantes aleatorizados ni el número de participantes analizados en cada grupo.

Resultados alentadores tras 20 horas

En el grupo que recibió 20 horas de entrenamiento, los autores señalan mejoras estadísticamente significativas en el funcionamiento y la satisfacción, así como avances en la velocidad de procesamiento, la fluidez verbal y el control inhibitorio. Tras 10 horas, también se señalan mejoras en algunos ámbitos, especialmente en la velocidad de procesamiento y el reconocimiento.

Los beneficios del grupo que recibió 20 horas se mantuvieron en los seguimientos a los tres y seis meses, especialmente en el funcionamiento. Esta persistencia es interesante, pero no demuestra una prevención de la demencia ni un mantenimiento duradero de la autonomía más allá del periodo observado.

Una duración óptima aún desconocida

El resumen no proporciona las puntuaciones absolutas, los tamaños del efecto ni los intervalos de incertidumbre. Tampoco detalla las comparaciones que permitirían establecer la ventaja de 20 horas frente a 10 horas o frente a los juegos comerciales. Por tanto, una mejora estadística no basta para saber qué diferencia podría percibir una persona en su vida cotidiana.

Los resultados respaldan la hipótesis de un beneficio más duradero con más entrenamiento, sin establecer una duración óptima. No validan todas las aplicaciones comerciales de estimulación cognitiva ni pueden extrapolarse directamente a adultos sin un trastorno neurocognitivo.

Los límites que conviene tener en cuenta

Solo se consultó el resumen de Europe PMC. La magnitud de los efectos, las comparaciones detalladas entre grupos, las pérdidas de seguimiento y los efectos adversos no se precisan en el extracto. No se verificaron la financiación ni los conflictos de intereses.

Lo que podemos destacar

Este ensayo aporta un indicio alentador sobre la persistencia de beneficios funcionales en personas mayores con un trastorno neurocognitivo leve. No basta para recomendar una aplicación ni para fijar una duración de entrenamiento.

Fuentes y procedencia

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